
El Ferrari 458 Speciale será un clásico legendario por ser el último Ferrari de la historia con un motor V8 atmosférico. Su valor reside en esa pureza mecánica y en un sonido a altas revoluciones que ya no volverá. Es la cima de una era dorada, representando el equilibrio perfecto entre la vieja escuela y la aerodinámica activa antes de la llegada de los turbos.

El Ferrari 488 Pista se convertirá en una pieza de colección por llevar la potencia del turbo a un nivel de competición. Es el heredero del legado «Special Series» de Ferrari, utilizando tecnología del 488 Challenge para crear un coche que es, esencialmente, un vehículo de carreras homologado para la calle. Su agresividad visual y su motor premiado como el mejor del mundo aseguran su estatus futuro.

El Lamborghini Huracán STO será recordado como la carta de despedida más radical al motor V10 atmosférico de la marca. Su valor futuro está en su enfoque total en el circuito: tracción trasera, carrocería de carbono inspirada en el Super Trofeo y una ausencia total de filtros. En un futuro silencioso, el aullido de su motor y su diseño de caza de combate lo harán una joya extremadamente deseada.

El McLaren 765LT es un clásico asegurado por su enfoque radical en el peso y la velocidad. Dentro de la saga «Longtail», este modelo es el más violento y rápido, ofreciendo una experiencia de conducción casi telepática. Su producción limitada y su capacidad para batir en pista a coches mucho más caros lo convierten en el estandarte de la ingeniería de precisión británica de esta década.

El Porsche 911 S/T está destinado a ser uno de los 911 más valiosos de todos los tiempos. Es una edición especial que celebra los 60 años del modelo, combinando el motor del GT3 RS con una caja de cambios manual de relaciones cortas y un enfoque centrado exclusivamente en la carretera, no en el circuito. Es el Porsche definitivo para el purista: analógico, ligero y con una conexión conductor-máquina que será imposible de replicar en 15 años
Próximamente parte 2


